Atotonilco y Patrón
En el trayecto a Atotonilco entre cerros quemados, el cielo tenía nubes altas peinadas por vientos fuertes, para casi llegando a la entrada, toparnos con huertas de lima y un valle de suelos grises y negros con siembras de garbanzo de invierno y monos de maíz. El sol picaba rico, pero un airecito fresco no dejaba acalorarnos. Llegamos a Patrón, lleno de flores y una plantación de agave de ensueño: brillante, limpia y azul intensa.
Cada pieza en cada metro recorrido dentro de Patrón, me indicaba un buen gusto en una casi fortaleza donde se siente bien estar. Muchas flores en jardines interiores. Agave cocido dominando en la atmósfera y en nuestra nariz.
Hablando de agrobiodiversidad
Fuimos a grabar un programa de radio para la serie de “Puro agave” que se transmitirá el 29 de este mes y estará disponible por internet. Luego aviso.
Hablamos sobre la agrobiodiversidad, mas en especifico sobre los cultivares afines al agave azul y su importancia para el futuro del mejoramiento del vigor híbrido.
Tannia, dice que es muy difícil entender para un simple mortal sobre esto. Yo utilicé el ejemplo de la enfermedad fungosa: Phylloxera y la economía de una industria de destilados como la francesa y el vuelco que dió en su historia. Para entonces poner ejemplos de la importancia de mejoramiento genético en vides y por lo tanto en agaves.
De regreso
Por mucho tiempo recorrí esa carretera cuando trabajaba en campo como ínvestigadora agrícola. Tuve muchos recuerdos de golpe: el extracto de café de este lugar que se acompaña con rompope, Don Enrique Fonseca, Juan Manuel González, los vericuetos de la ciudad y el rio repleto de sabinos. Llegamos a comer al Rest. real campestre como lo acostumbraba a hacer con Guadalupe Fonseca, esta vez el extracto de café no estaba tan bueno, no asi las codornices al limón que con una ensalada muy simple fueron un buen platillo.
Resumen de la degustación
Lo mejor, fue cerrar la estancia en Patrón con el tequila de casa: Platino (3 veces destilado) embarricado en un deposito tostado desde luego de roble por 6 meses, con un color champagne, ligeramente dorado, eso se llama buen reposo no pinturas.
Fue después del Patron blanco que pasamos a este último. Este finisimo destilado (Platino reposado) salido de barrica, ha sido el mas elegante, sedoso y genuino que he probado. Con armonia se conservan los herbales y se viste de madera muy ligeramente y de manera discreta el destilado. El Ing. de la Torre nos hizo este gran honor de degustar la pureza.
Insisto Señores tequileros, no nos vendan tequilas edulcorados, por que entonces solamente preferiremos los BLANCOS y no confiaremos en el proceso de añejamiento. Por favor, no crean que todos pensamos que con caramelos, vainillas, glicerinas y otros saborcitos y reforzadores nos harán felices (pensando que vienen de la barrica) y que además encubren los sabores y aromas originales…
No conozco al químico de Patrón, ni el sabe que escribo este blog, nadie me paga por publicidad.
Pero después de esto, solamente me resta decirle que sus creaciones son únicas y que le deseo larga vida para hacer estos productos a favor del consumidor mesurado, respetuoso y admirador de los tequilas finos del siglo XXI.
Saludos